Paremos todos los relojes y quedemonos hasta el infinito.

Paremos todos los relojes y quedemonos hasta el infinito.
Olvidemos lo que se espera de nosotros y hagamos caso a lo que sentimos.

lunes, 12 de noviembre de 2012

1279;


Hoy me he levantado y he sentido como podía comerme el mundo de un bocado. Como podía agarrar la felicidad con mis manos, he sentido como si pudiera llenar el mundo de luz con una sola de mis sonrisas, he notado como si todo tuviera dos o tres grados más de color. Hoy me siento con ganas de tener ganas, con amor propio, alma de superación, confianza, con EUFORIA. Puedo alcanzar la luna con mis dedos y bajar todas y cada una de las estrellas. Es como si no necesitase un camino correcto por donde ir, sino que todos los que eligiese serían acertados. Estoy tan segura de que puedo parar el mundo con solo besarte, que no lo dudaría ni una milésima de segundo.

sábado, 10 de noviembre de 2012

7369;

  Chico, me vuelves loca.
Encenderte sin mechero y fumarte entero. Diluirte, verterte, beberte. Hacerte polvo y esnifarte. Convertirte en un juego solo para poder jugarte. Ganarte, que seas mi trofeo. Callar mi boca con tu cuerpo comiéndote a besos. Hacerte montaña para escalarte y descenderte lento. Ensuciarte para limpiarte sin utilizar las manos. Rápido, sin frenos. Y si nos estrellamos, nos caemos y entonces haremos el amor en el suelo. Ya si eso después, nos levantamos y aprendemos. Completarte de todas las formas posibles, borrando espacios, llenando huecos. Soñarte mientras duermo. Transformarnos en tiempo para adelantarnos cuando te eche de menos. Hacernos eternos.

sábado, 3 de noviembre de 2012

2516


¿Y si hoy no nos levantamos de la cama? Te voy a despertar entre mordiscos suaves y besos lentos, te voy a susurrar al oído un: “buenos días mi amor” luego te acariciaré la cara lentamente mientras soplo suavecito en tu oreja. Cuando empieces a abrir los ojos empezaré a sonreírte y me pondré encima de ti, te haré cosquillas y tú patalearás, me mirarás, me suplicarás clemencia, pararé, te miraré y me morderé el labio inferior, te acariciaré el pelo y te besaré con dulzura, más tarde, tú pondrás esa sonrisa perfecta, me cogerás de la cintura y te pondrás tú encima, yo giraré la cabeza y esta vez serás tú quien me bese, esta vez con fuerza, con ganas de mí, te quitarás la camiseta y te besaré en el pecho, tú me acariciarás las piernas, subirás por la cintura, te pasarás por mi ombligo, seguidamente, subirás por mi pecho, me acariciarás los brazos hasta llegar a las manos y ahí, me las agarrarás con fuerza. Te acercarás a mi boca y me morderás el labio con pasión, con jugueteo, con ganas de hacerme el amor, mi respiración se acelerará y nuestros corazones latirán a la par. Me quitarás la blusa del pijama poco a poco, mirándome a los ojos mientras quitas cada uno de los botones, al llegar al último, a mí, se me pondrá la piel de gallina y la blusa se caerá poco a poco, deslizándose por mis brazos, hasta caer del todo. En ese momento tú volverás a besarme y yo me aferraré a ti con fuerza, arañándote la espalda y mordiéndote los labios, justo ahí, estaremos los dos sentados, tú debajo y yo encima de ti, besando tus gotas de sudor y acariciando cada pliegue de tu piel. Tú empezarás a besarme el cuello y yo te haré mío durante horas.

martes, 26 de junio de 2012

2516


Dirigió su mirada hacia la luna, y de sus ojos, grises, se escapó una lágrima inocente. No se inmutó en secársela, como habría hecho de haber habido alguien en la misma habitación, simplemente dejó que fluyera por su rostro, sintiendo ese cosquilleo que le recordaba que no era feliz.

sábado, 16 de junio de 2012

2976


El brillo de su piel en el cálido aire nocturno me enloquecía hasta el punto de sentir que los sentimientos se escapaban de mi cuerpo, huían de las prisiones en las que habían estado encerrados durante tanto tiempo. Sus ojos se posaron sobre mí, recorriendo cada rincón de mi cuerpo, para después bañarse en los míos. Ya no había nada que esconder, nos mirábamos sin limitaciones, sin rojeces en las mejillas, ni miradas que caen al suelo ni palabras absurdas para rellenar aquel cómplice silencio que se había establecido entre nosotros, ni siquiera las necesitábamos, solo queríamos de banda sonora nuestras respiraciones aceleradas: él era la exhalación, yo la inhalación, él trataba de tomar aire y yo se lo quitaba en un beso.

0651

 
Me cobijo bajo las mantas y los truenos. Bajo las gafas de leer y la coleta mal hecha. Con la cara lavada y el alma sucia. Tecleando inútiles ideas de cabezas paranoicas. La vecina grita, el ascensor baja y mi tensión sigue subiendo. Los libros entreabiertos cubren el desorden, las cortinas ya no sirven de escondite. La radio pierde sintonías y mi sensatez, esa, también. El polvo tapiza las estanterías, las fotos, las evocaciones de besos dados y sin dar. El teléfono ya no saluda ni tampoco se despide, mi lengua ya no se desgasta con juramentos en arameo. La cólera ha venido dispuesta a quedarse. Reina de corazones sin amor, sin caballero. Con la cama desecha y la corona empeñada.
Y que no. No hay cuentos que prevengan ese final.
Y las maldiciones se duplican, se triplican en busca de justicia terrenal. Justo al empezar de cada día, de cada amanecer nublado. Como la hora de regreso de las prostitutas, los yonkis y los corredores de juergas. Como la hora feliz de los borrachos.
Las desgracias deben tener horarios de desgaste. Que se lo digan a las lágrimas saladas, a los puños cerrados, a los ojos transitados de rabia. Porque a estás alturas reinventarse ya ha pasado de moda. Y suena lejano dentro del mismo agotamiento. Agota, más que otra cosa, estar agotada. Y cansada del cansancio.
Dependiente exclusiva de la luz apagada, las canciones sin traducción, y la amistad fiable de mi edredón.
Con las sienes repletas de planes malavenidos y confusiones vitales.
Con el pecho en eternas fechas festivas.

sábado, 9 de junio de 2012

0701


Se dejó el corazón en aquel bar la misma noche que habían decidido verse; entre risas y besos se olvidó lo que era sentir la tristeza arraigada a los más profundos pliegues de la piel y las lágrimas esta vez salían disparatadas a causa de tanta carcajada contenida. Lo habían pasado bien. Bebieron tanto tequila como sus cuerpos pudieron soportar, como hacía tantos meses se habían prometido. Hablaron de soles que amanecen acariciando mejillas y de lunas que siempre vaticinaban una noche fría y desoladora. Ellos eran diferentes. Jugaron a sostenerse la mirada inquisitiva que tantos reproches devolvía pero que a la vez, tantos perdones concedía. Se atrevieron incluso a pasear cogidos de la mano, unas manos que por otro lado, no hacían más que suplicar esas caricias que ambos ansiaban con tantísimas ganas. Se abrazaban allá donde quiera que hubiese un portal que los invitaba a sentarse entre sus escalones y devorarse mutuamente. Se miraban de reojo, a escondidas del otro. Se hablaban con los ojos, como amantes desconocidos con la incertidumbre de saber si estará haciendo o no lo correcto. Se mordían los labios conteniendo esas ganas de querer beber a sorbos de los labios agrietados del otro. No se prometieron nada. Ni siquiera hubo una despedida. Se volverían a ver...ambos lo sabían.

jueves, 3 de mayo de 2012

5728;


Aún tengo el perfume dulce y salado de aquella nublada tarde de abril. Llovía, llovía mucho, y la lluvia se mezclaba entre los besos y las caricias. Escuché tu voz en mi oído. Y de nuevo, esa manía tuya de decirme te quiero a la cara. Suave, lento. Exactamente como a mí me volvía absolutamente loca. Te chocaste justo en el centímetro número tres de mis labios, y ahí, justo ahí, supe que te quería como nunca antes lo había hecho. Acariciaste cada sinfonía de mi cuerpo como un tesoro, algo tuyo que jamás querrías perder. Te perdiste en mi pelo exactamente treinta y cuatro veces, y a la número treinta y dos, te escuché reír. Y justo en ese instante volví a perderme en el mundo. En mi propio laberinto, ese laberinto el cual lleva tatuado tu nombre. Me mordiste justamente en la esquina número diez de mi cuello, ahí donde parece que todo es mágico. Y sucumbiste de repente todo nuestro amor. Nuestra canción sonaba al ritmo de nuestros corazones, de nuestros latidos. Justamente ahí, saltó una chispita de amor. Algo que me hizo recordar que no hay mejor tacto que tu piel contra la mía. Que no hay mejor aroma que el sabor de tus besos, y que no hay mejor comida que tus labios. Quisiste quererme un poco más, sólo un poco más. Y me besaste, me abrazaste y me dijiste que me amabas mirándome a los ojos. Y exactamente ahí, en ese mismo instante, conocí al hombre de mis sueños; ahí estabas tú, delante de mí, susurrándome un "piérdete conmigo ahora", diciéndome con la mirada lo que las palabras no entienden, enredando sin piedad tus dedos entre los míos, prometiéndome un "para siempre". Y sólo ahí, cariño mío, sólo en ese momento, te dije: "para siempre es poco tiempo. Mejor quédate conmigo para toda la eternidad."

jueves, 12 de abril de 2012

2210

Si quieres, puedo soplar las nubes para que tengas un buen día, también, si te apetece, puedo comerme tus problemas y beberme tus miedos, puedo esnifar tus  dolores y chutarme tus penas, también, si lo deseas, puedo fumarme tu tristeza hasta que ésta desaparezca y hacer el payaso hasta que me sonrías como solo tú sabes hacerlo, he pensado, que también sea una buena idea decirte que te quiero, pienso decírtelo tantas veces que se te taladre el cerebro con mi voz.

martes, 3 de abril de 2012

1603;


Abrió los ojos, miró hacia el reloj; las 11... tan sólo se quedaría cinco minutos más, pero sonó un sms, pegó un brinco y cogió el movil con una sonrisa de oreja a oreja... esta, fue desapraciendo a cada linea que leía... cerró los ojos, se dejó caer en la cama y las lágrimas inundaron su almohada...

miércoles, 14 de marzo de 2012

5269;

 
Me encantaría que aterrizasen sobre tu piel, suaves, indoloras, estas palabras desordenadas que se amotinan entre mis labios cuando me rozas. Contarte, por ejemplo, que aún no se me ocurre ningún plan más perfecto que ganarte al tres en raya entre tus lunares. Que nadie ha vuelto a repetir mi nombre miles de veces solo porque le encantaba saborear todas sus sílabas Que todavía sigo esperando que dibujes en mis brazos un te quiero cada viernes a las cuatro. Y que no voy a dejar de esperarlo nunca, que nunca dejaré de llorar al sentir que mi voz se ha vuelto para ti tan fría, tan extraña, tan ajena como un millón de esquirlas. Si alguna vez te das de bruces contra esto, como quien se encuentra a un viejo amigo, solo te pido que trates bien a mis letras, que permitas que te traspasen y aniden sobre tu herida para cerrarla del todo y que, por favor, no llores. Y que me recuerdes regalándote las ocho palabras que nunca tuve el valor de decir: "te quiero; como ayer, como antes, como siempre".

viernes, 9 de marzo de 2012

B.

  Te quise desde esa primera vez en la que dijiste mi nombre y fui capaz de creer que yo valía la pena. Supe que tenías que ser tú el que me hiciera llorar todos los martes de silencios y me matara a cosquillas las tardes de los viernes. Que si había que apostar absolutamente todo lo que me quedaba por alguien, esa persona debías ser tú. Y es que tu mirada era lo más parecido a la magia que he visto nunca. Y es que aunque chispeabas, casi nunca llovías. Y es que un día me prometí que me colgaría de tu sonrisa para vivir siempre contigo. A pesar de que todo eso conllevase amoldarme a tus brazos, al remolino de tu pelo, acostumbrarme a que me hicieras feliz con cada detalle, volverme frágil si no me acariciaba tu voz, olvidar cómo conciliar el sueño sin el eco de tu risa en la cabeza. Pero hoy quiero decirte algo que mis labios jamás supieron articular. Confesarte esto que me desborda las pupilas, reunir el valor necesario para que sepas que yo, yo volvería a elegirte. Una y mil veces, tantas como las noches en que me prometí que ya nunca serías el único capaz de salvarme.

jueves, 1 de marzo de 2012

6497;


Unas gafas de sol puestas para que la primavera no se te escape de los ojos y unas canciones tristes de carretera sonando en tu cabeza. Unos pitillos más rotos que tus labios después de que él se marchara y un cigarrillo que se consume más rápido que tus historias de amor. Un intento de desaparecer del universo, tan fallido como todos los anteriores de ahogar las penas en alcohol. Impulsos de sacar una pequeña sonrisa te recorren como estrellas fugaces la boca, pero se quedan tan solo en eso, en impulsos. Y el mundo que te pesa demasiado y los recuerdos que te incendian el corazón. Ten cuidado con lo que mezclas, ten cuidado con lo que quieres, ten cuidado con lo que vives.

jueves, 23 de febrero de 2012

3672;

Viviría una vida, dos, tres, cuatro y treinta también, solamente por despertar y escuchar tu respiración. Permanecería aquí por uno de tus abrazos, de esos que me hacen sentir viva. Eres el adiós que más dolería decir, y también el: no hay prisa, quítamelo todo menos la sonrisa. Eres al que le doy las gracias por alegrarme el día, y al que le digo: si nunca dejas de sonreír te regalo el mundo. Haces que lo que te duela, a mí me mate. También logras que el efecto de tu risa dure toda una vida y que las ganas de verte aumenten cada segundo.
Te compararía con un atardecer de octubre, pero es diferente, a ti te necesito toda una vida.

miércoles, 8 de febrero de 2012

5963;

Una sonrisa; un gesto; una mirada; un olor; un sabor; una caricia; un beso; una respiración cercana; una respiración acelerada; unas ganas locas por parar el tiempo; unos nervios que hacen agitarse; unas ganas de gritar incontrolables; la dulzura de un beso; la pasión de un instante; el miedo de un momento; la alegría de un segundo; la tristeza de un silencio; la fugacidad de dos palabras; la felicidad que sientes al oírlas; el pánico a la soledad; el temor a lo desconocido; el terror de un: "ahora".

viernes, 20 de enero de 2012

1706;

  16 son las veces que nuestras miradas se han entretenido observándose; 24 las horas del día que te pienso; 5 los minutos que te quedas al despedirte y 8 los segundos que te observo desde mi ventana; 7 días los que te tiras sin llamarme y unas 250 lágrimas las que te dedico; 1000 son las pulsaciones de los latidos de mi corazón cuando por fin te dignas a buscarme; 1 triste beso en la mejilla para saludarme; 3 o incluso 4 son los bailes y 10 las miradas insinuantes; 30 los minutos entre caricias, mordiscos y susurros; 1 mentira cuando preguntas qué me pasa y respondo decidida "nada"; 1 triste y educado "hasta mañana" y por descontado por 280 van mis esperanzas; 0 las veces que me dices que me quieres; y unas 350 veces que descuelgo el teléfono para decir "me haces falta"; 350 las que me arrepiento y me quedo con las ganas..

sábado, 14 de enero de 2012

2589;

  ¿Que por qué le quiero?....
Porque cada minuto, cada segundo que no paso cerca de él todo es negro, porque poco a poco empiezo a darme cuenta cuando esa persona me importa, cuando siento que más me necesita y muevo cielo y tierra para que nunca se sienta solo...
Porque por cada mirada, cada caricia, cada sonrisa es lo único que necesito para estar bien, con solo verle feliz me basta...
Porque un beso suyo hace olvidarme de todos mis miedos,
Porque cada uno de sus abrazos es como un chaleco antibalas...
Porque... porque simplemente lo sé, sé que le quiero, sé que para que él sea feliz haría cualquier cosa sin temer las consecuencias...

6915

  No quiero que te acerques a mí, no porque te odie, o porque me des asco, si no, simplemente porque he aprendido una cosa: más vale prevenir que curar. Y es que si te acercas a mí luego no quiero que te separes, ni un día, ni una hora, ni un minuto, ni si quiera un segundo. Porque te quiero, no sé ni como ni por qué, pero te quiero, tampoco sé como he llegado a esto, pero a lo tonto a lo tonto, he llegado. Y es que ya lo vi yo venir, cuando te conocí pensé que serías un estorbo, no me equivocaba, si no estás en mi libreta estás en mi libro, si no en mi estuche, o en mi agenda, y cuando consigo deshacerme de todo eso sigues ahí, en mi cabeza. Y lo peor de todo es al verte, ahí si que consigo que te vayas de mi cabeza, pero te lo llevas todo, no consigo pensar en nada, ni concentrarme, y cuando quiero darme cuenta estoy con esa sonrisa tonta que tanto detesto, esa que he estado criticando siempre y la misma de la que me reía cuando veía a alguien con ella, esa estúpida sonrisa que hace que luego me pregunte qué estoy haciendo. Y es que eres un puto estorbo, dios, como te odio. Lo odio todo, odio tus ojos, tu pelo, tu boca, tu nariz, tus brazos, tus piernas, odio hasta tus orejas… Pero hay una cosa que odio más todavía, y es que no te odio, en absoluto.

martes, 10 de enero de 2012

4857.


Y una vez más aquí estoy, esperando a que llegues otra vez al sitio en donde empezó todo... los motivos por los que te fuiste eran más que comprensibles, pero siempre preferí que te quedaras conmigo. Porque sabes que te quería, que te quiero y que probablemente lo siga haciendo el resto de mi vida, porque tú fuiste la primera persona que me enseñó a querer; a amar de verdad. Gracias por todos los momentos que pasamos juntos, que se volverán a repetir de nuevo, otra vez, pero que no acabarán jamás. Y es ahora, cuando te veo llegar, sin maletas, cosa que me extraña bastante, pero corro hacia ti para abrazarte fuertemente y no soltarte nunca...
- Es hora de empezar de cero -dijiste, y me sonreíste de la forma más perfecta que puedas imaginar.

lunes, 9 de enero de 2012

1220

Reflexionando he caído en el pequeño detalle de que no siempre lo que necesito es lo que quiero, lo que quiero no siempre es lo que encuentro, lo que encuentro no siempre es lo que busco, lo que busco no siempre es lo acertado, y lo acertado no siempre es lo que me hace feliz… Quizá porque no siempre 1+ 1 son 2.. Porque el blanco puede ser negro, porque a veces ‘no’ quiere decir ‘sí’ y, en ocasiones tras un ‘sí’ se esconde un ‘no’.. Quizá porque no siempre dormir significa que descanses, porque podemos soñar despiertos. Quizá porque una mirada dice más que mil palabras y porque los silencios duelen más que las palabras.. Quizá porque se puede andar perdido aunque conozcas el camino, porque hay días tan oscuros como la noche, y noches que brillan más que un día, porque hay días para todo, porque todo a veces es nada y porque otras veces nada es todo.. Quizá porque hay quienes te tienen delante y no te ven y quienes te han visto sin mirarte, quizá porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, porque aunque me ahoga me atrapa, quizá porque no siempre correr significa llegar más lejos, porque lo más pequeño en ocasiones es.. Lo más grande.. Quizá, porque en ocasiones uno se salta sus propias reglas para después poder cumplirlas, y porque a veces aunque se pierda se gana..

domingo, 8 de enero de 2012

5782


Ven, déjame agarrarme a tus lunares, vamos a olvidar que nunca seremos más que eso. Hoy voy a emborracharme de tus sonrisas, quiero una sobredosis de tu olor. Permíteme pensar que en tu subconsciente te lo estás planteando, que estás a punto de dar el paso. Haz que me engañe a mí misma una vez más, se te da fantásticamente bien conseguirlo. Súbeme hasta ese espacio exterior, desde el cual la caída se convierte en un suicidio colectivo de endorfinas. Cambio una eternidad con cualquier cosa a mi alcance por veinticuatro horas contigo. Como dice la canción, firmaría hasta mi muerte por tenerte aquí delante. Pero por hoy me conformo con un par de miradas que se precipitan con el azúcar en este café

sábado, 7 de enero de 2012

4752.


Tengo tu risa embotellada y las palabras que no te dije ayer en este cajón desordenado. Y esta alergia a olvidarte que no me deja respirar. La sonrisa tonta, la mirada que naufraga, unas ganas de besarte que se sienten claustrofóbicas en este cuarto. Un te echo de menos que no logro articular, porque todas las palabras se quedan cortas. Déjame demostrarle al mundo que puedo recitar de carrerilla la combinación de tus lunares. Que a las menos cuarto tus ojos quieren ser coca-cola. Y también la forma que tienen tus cicatrices de despeñarse rodilla abajo. Cómo olvidar tu olor, ese que llevo tatuado en el cuello. Allí dónde me tocaste por última vez. ¿Y sabes? Todavía te estoy viendo, la risa a la espalda y ni una palabra para la que siempre estuvo ahí. Tu pelo como la octava maravilla y esa voz que no deja de hablar universos de decibelios más alto que mi permanente declaración de amor. Porque yo llevo un te amo colgado de la sonrisa cada vez que te sueño, ya que hoy por hoy, es demasiado altamente improbable que vuelvas; y, a decir verdad, nunca me acuerdo de dejarlo en el perchero

viernes, 6 de enero de 2012

1568



Quiero otra noche así.
Quiero volver a correr como si el mundo acabara, quiero consumirme bajo las estrellas, olvidar que el mundo gira a nuestro alrededor, perder la noción del tiempo, sentir tus labios sobre los míos...
-¡¡Perdedor el ultimo!!
Y correr, sentir la fría arena bajo nuestros pies, notar como la noche cae sobre nuestros hombros, levantar los brazos, gritar, tocar las estrellas y girar, girar y girar...
Quiero sentir como tus manos recojen mi cuerpo, como lentamente caemos sobre la arena, como las estrellas son testigos de nuestro amor, y como las olas se llevan todas y cada una de nuestras preocupaciones. Quiero sentir como el aire sacude mi pelo y como tus ojos se llenan de brillo. Quiero que me beses y que acabes con un simple:
"Toda la vida"